domingo, 25 de agosto de 2019

Suicida cobarde


Soy un suicida cobarde
De esos que no se atreven a realizar lo que piensan
Yo estoy bien, si es que te preguntas por mí.
Tan sólo es la rodilla que no me deja
Soy yo que no la deja a ella.
No puedo superarla y tampoco sé cómo.
Tengo la respuesta en la punta de la lengua
Pero me lo trago todo. Para poder respirar.
Ahora sin sal por favor, por eso del dolor en el riñón.
El proyecto va a fracasar y yo me hundo en el barco.
Mi sentido arácnido me dice que son solo mentiras.
Más sin embarco; estoy dispuesto a jugarme todo a muerte.
Ya no tengo nada que perder. Sólo un poco más de vista.
Un poco más de oído. Quisiera hacer mi propia música.

Entonces yo era un perro blanco


Entonces yo era un perro blanco
El cual era muy sabio
Y me hablaba al otro lado del rio
Mirándome fijamente a los ojos
El cual corría de mi derecha a izquierda
El agua fría
Y lo veía solo por un instante
Como entre un sueño a punto de amanecer.
Sentado sobre el verde pasto.
Mientras me hacías estremecer
Haciéndome el amor.

Es mi aleteo más fuerte


Es mi aleteo más fuerte,
Y mi volar más bajo
Mucho más que plano
Hacer un giro y una suerte
La bola del estropajo
Apenas planeando en vano

Usando el aire caliente
Para flotar suave y calmado
Como cualquier día de verano
Soltar un pluma casi ardiente
Al aleteo veloz elevado
Casi al pestañeo.

Y mirar tu reflejo en lo alto
De la ola. Como su fueras tú mismo
Pero desde abajo
Parece mágico; pero es exacto.
El perfecto espejismo
Sin mente, sin engaño, sin atajo.

xD

Lo siento. Escribo bastante, pero a veces esta en otros blogs, a veces solo se queda en mi teléfono.

Hay rutinas


Hay rutinas que hacen amor
El despertar por las mañanas
Y tener a las personas que más amas
El beso de llegada y despedida.
El desayuno en familia.

El día de tú muerte


¿Y en donde te ves el día de tú muerte?
Me refiero a dónde quieres estar cuando suceda.
Tú eres el amor de mi muerte.
El lugar donde quiero todas mis flores.
El recinto final de todas mis lágrimas.
La tierra fría y fértil que me cubre los huesos.
El sitio de los gusanos para mis ojos.
El lugar final de todos mis sueños.

Desde mi vista


Desde mi vista, te miro muy arriba.
Como un reflejo de ventana
Al tener sobre si el ultimo rayo de sol
Y al mirarlo deslumbra.
Como una copa de árbol
Donde el ave hace el nido.
Como nube ligera
Que a la sombra sobrepasa
Cubriendo a ambos del momento frío.
Como primeros días del calendario
Siempre hasta arriba, siempre primero.
Al norte de mi brújula.
Para guiar mí camino
Y como lágrima, que ya ha salido
De mi surco naso-lagrimal.

¿Volviste a sentir las mariposas?



¿Volviste a sentir las mariposas?
Yo tampoco las he vuelto a sentir
Su suave aleteo, el imperceptible vuelo.
Me hierve la sangre por dentro
De no saber cómo poder rimar,
Como mejorar mi comparar.
Aún hablo de la vida como si quisiera hablar de otra cosa
Teniendo un nudo en la garganta que no puedo superar,
Como si tal vez mi alma
 no pudiera decir ya otra cosa más.

Ser cualquier cosa.


Yo pude ser cualquier cosa
Lo que yo quisiera
Lo que fuera
Recuerdo un momento en el que escapaba corriendo
Y me detuvieron el tiempo
“como en un reloj de arena”
Entre una zancada amplia y otra
“A la mitad del aire”
Y no volví a correr jamás
Brincar contra la pared
Para rebotar con una pierna hacia el cielo.
Pude ser el más veloz de todos
Fuerza del impulso de mis piernas
Y la agilidad extraordinaria
Pero sufrí el terrible accidente
(Nunca hubo accidente)
La pelea con un tiburón
El balazo en la pierna
La caída de lo más alto
La media vuelta invertida
Y la curva muy cerrada a alta velocidad.
Pude haberme dejado dominar también
Por las asombrosas cualidades de mi mente
Y volverme un gigante adicto
De la mente en blanco
Y cubrirme de las sombras.

Pero me tocó montaña.
De las más altas y escarpadas.
Con lluvia y truenos
La montaña negra
Inerte que no vendrá nunca
La misma de esas viejas historias y mapas.
Y la he escalado. Casi sin piernas
Ahora sin brazos
Y llevo cargándome a mí mismo a cuestas.
Hasta la cima

martes, 20 de agosto de 2019

Me duelen los tornillos

Me duelen los tornillos de la rodilla derecha
Como si les dieran vuelta dentro de mi piel.
Como si girasen dentro de mis huesos.
Es la desesperación de no volver a caminar bien
De nunca poder doblar la pierna
De no volver a doblar esa parte de mi piel.
Mis músculos se han hecho un montón de nudos
Y mis ánimos se deshilachan en trozos pequeños
Del mismo tamaño que una mancha de hiel
“Los tornillos no duelen"
Es el óxido que corroe lo que tanto arde…
Lo que ya manchado mi alma.

martes, 6 de agosto de 2019

El cuarto de las cervezas


Me encuentro aquí en el cuarto de las cervezas
O más bien el de los borrachos
El de los hermanos del alma y de la sangre
Brindando a finales de julio como si fuera nuestra navidad.
El mejor momento del año. ¡Carajo!
Somos los soldados sobrevivientes,
Hablando de los soldados caídos.
Del abrazo no dado, de los espíritus enamorados.
De un codo operado, de las rodillas sin flexión
Planeando viajes y desfallecimientos.
Ahora solo contamos historias de amor.
Yo se muchas de ellas, más ninguna tiene tanta emoción.
Y no importa cuánto beba,
Mis poemas y mis latidos ya no tienen corazón